
Han pasado mas de 1950 años, desde que San Pablo inventara la palabra Obispo para designar a su fiel Timoteo, como un cargo administrativo de la Nueva Iglesia Cristiana; hoy estamos obligados a repensar el nombre y la función, ya que no es un cargo, sino un encargo, diría Watchman Nee, un trabajo, una misión y nunca un titulo, o una distinción honorifica.



Vicario Magistral






