
Después de la Resurrección Jesús preparó un refrigerio a sus discípulos a orillas del lago de Tiberíades. Sobre el fuego de unas brasas preparó unos peces. Con anterioridad a este hecho Jesús había multiplicado los panes y había distribuido peces a un gentío hambriento. El evangelista Juan emplea la palabra griega opsarion para designar a estos peces, mientras que para designar a los 153 grandes peces de la pesca milagrosa recurre a la palabra ikhthis, pez.











