
El Príncipe, quiso rendir homenaje al pueblo de Rumanía, ante la columna de Trajano, símbolo sagrado del pueblo rumano en el exilio.
La columna de Trajano se inauguró en el año 113 d.C. En sus relieves se muestra la evolución de las campañas militares contra los dacios. Los grabados en espiral cuentan con más de 2600 figuras, detallando cada uno de los momentos más importantes de dichas campañas militares.










